martes 19 de febrero de 2008

Alternativa al copyright



Internet se ha convertido en una fuente de información inagotable. A través de nuestro ordenador o incluso de un teléfono móvil podemos acceder a documentos escritos, visuales o sonoros de índole jurídica, sanitaria, periodística, erótica…Todo lo que podamos imaginar está en Internet, lo mejor de la sociedad y lo más sucio y deplorable.

A pesar de que muchos usuarios mantienen la creencia de que en Internet todo es de todos y el copia y pega esté a la orden del día, lo cierto es que los documentos publicados en la red tienen copyright, aunque no conste en los mismos. Para hacer frente a este vacío legal surgen las licencias Creative Commons que permiten a los usuarios autorizar el uso y la explotación de su obra en Internet bajo una serie de condiciones como el reconocimiento de la autoría o el uso no comercial.

Y llegados a este punto, habrá quién se plantee: ¿porqué compartir mi trabajo? ¿Acaso puede reportarme algún tipo de beneficio? La respuesta a esta última pregunta es afirmativa. Puede ser de gran utilidad para profesionales en ciernes, ya sean periodistas que quieren tener un espacio propio en la red como diseñadores o compositores que trabajan para hacerse un hueco en la sociedad y ganar reputación. Porque ante todo, no hay que olvidar que el fin último de las licencias CC es controlar los derechos de copia.